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martes, 9 de octubre de 2018

¿Cómo gestionar el cambio... en otras personas?


Gestionar un cambio en otras personas implica poseer 6 competencias clave:






1. empatía: para percibir en qué momento emocional se encuentra la otra persona respecto al cambio que queremos provocar


2. pensamiento analítico: para identificar los factores que generan la resistencia en la persona y establecer conexiones entre causas y efectos


3. planificación: para establecer el plan de acción adecuado para resolver positivamente las resistencias y no ceder al primer impulso


4. visión a largo plazo: para comprender que se trata de un proceso compuesto por diferentes fases y que el tiempo es un elemento relevante


5. comunicación: para generar los mensajes adecuados en los momentos adecuados


6. y, por supuesto, autoconocimiento y gestión emocional: para mantener el equilibrio en los momentos en que el otro muestre agresividad o comportamientos manipuladores



Si eres manager, si diriges equipos, si tu actividad es vender, tu nivel de domino de esas 6 competencias te aportará un plus extra de control y de ventaja en los cambios que debas dirigir.

viernes, 4 de mayo de 2018

Llegó el cambio... ¿Y ahora qué?

Ring ring

Te despiertas por la mañana y descubres que algo no está dónde lo dejaste, qué algo no es ya como era ayer, que alguien cambió el rumbo de tu vida... !Llegó el CAMBIO y no te diste ni cuenta!

Ante ese cambio tienes múltiples opciones... puedes quejarte, resignarte, indignarte, lamentarte, culpabilizarte, y cientos de cosas más...

Pero lo que de verdad determinará tu forma de afrontar el cambio es tu visión de la vida: aquí es donde el optimismo te aporta una ventaja crucial respecto a los pesimistas.  

“El optimismo es la fe que conduce al logro; nada puede realizarse sin esperanza.” 
Hellen Keller

¿Víctima o responsable?
Subir o bajar la escalera del cambio implica tomar decisiones que a menudo no son fáciles: estas decisionesse soportan en el rol que adoptas ante el cambio ya que puedes verte como una víctima o como el protagonista responsable de tu futuro.

Aquí te dejo una imagen que resume un poco esas dos posiciones porque NO es lo mismo mirar hacia arriba o mirar hacia abajo. 

Tú escoges hacia dónde quieres mirar...


¿Soluciones?
El coaching es una herramienta idónea para ayudar a las personas que se encuentran atrapados en momentos de cambio ya que puede aportar al coachee una nueva perspectiva desde la cual observar lo que sucede.

La perspectiva no lo es todo ya que tras el nuevo punto de vista que adoptamos es necesario establecer una dirección, un objetivo que nos estimule y que nos dé un "para qué", un sentido, un significado que nos atraiga como un imán gigante.

Por eso resulta fundamental ayudar al coachee a establecer su visión, su proyecto, y acompañarle en la creación de la estrategia de vida que dirige hacia ese objetivo.

Un viaje apasionante... ¿No te parece?



Para saber más
  • Víctima  vs responsable: artículo de Miriam Ortiz de Zárate, de la Escuela Europea de Coaching
  • Sobre responsabilidad en procesos de coaching: post de Henna Inam, de Transform Leaders






miércoles, 14 de marzo de 2018

¿Cómo hacer que un colaborador cambie?... si ello es posible...

Una manager me compartió la siguiente inquietud:


La respuesta que le dí es que el cambio real depende de las personas: si las personas no asumen la necesidad del cambio y visualizan los beneficios, poseen las herramientas y recursos adecuados, lo más probable es que sigan actuando como siempre hicieron.

Y, a continuación, me dijo lo siguiente:



Le respondí que por supuesto que es posible que las personas cambien o, mejor dicho, es posible hacer que las personas deseen cambiar y que lo hagan por sí mismas... pero ello requiere el concurso de varios elementos que no siempre están presentes en los proyectos de cambio y que denomino "las 3 dimensiones del cambio personal en el trabajo".


Las 3 dimensiones del cambio personal en el trabajo
Para explicar mejor mi enfoque he "diseñado" una fórmula a partir de mi experiencia como coach y facilitador que me gustaría compartir contigo y, a continuación te explico los ingredientes que la componen:


Primera dimensión
En la primera dimensión, denominada "YO", encontramos la persona que pretendemos que cambie en su forma de pensar, actuar o sentir.

Si me lo permites, me gustaría recordar aquí que todos tenemos motivos poderosos para pensar, actuar o sentir como lo hacemos... o lo que podríamos llamar "nuestro para qué". Lo que quiero decir es que si no generamos en el colaborador un nuevo "para qué", alineado con la estrategia y proyecto de la Empresa, resultará muy muy muy difícil que asuma y implemente el cambio

A mi parecer, hay 3 elementos clave que deben encontrarse en el colaborador para que dé el paso adelante: la percepción de insatisfacción, la percepción de beneficio y los recursos personales para cambiar.

PI: percepción de insatisfacción  (con la situación actual)

  • Yo no cambio si no estoy insatisfecho con la realidad en la que vivo; de hecho, aunque esté satisfecho, a menudo me dejo por las rutinas y el miedo sobre lo que podría pasar si cambiara y, por tanto, sigo anclado en esa realidad no satisfactoria.
  • Resulta, por tanto, necesario que ayudemos al colaborador a percibir que su forma de actuar, pensar o sentir ya no responde de forma efectiva al entorno en la que opera: debemos influir en su percepción para que tome conciencia que seguir trabajando como lo hacía puede impedirle lograr sus objetivos personales y profesionales.
 PB: percepción de beneficio (con la situación futura)

  • Nuestra tarea de influencia como mandos implica también generar un futuro ilusionante en el que el colaborador perciba cuánto podría ganar. A menudo los colaboradores los perciben por sí solos pero de nuevo el miedo, experiencias negativas anteriores o simplemente la inercia aparecen para frenar el avance. Por ese motivo es fundamental explicarle cuál es la visión del cambio y cómo esa persona tiene un papel clave en el mismo.
RPC: recursos personales para cambiar
  • Creo que a muchos nos resulta difícil autoconocernos de forma plena y no somos conscientes de todo nuestro potencial para hacer cosas que nos parecen ahora imposibles. Otros, sin embargo, sí se autoconocen suficientemente y son conscientes de sus limitaciones y sus puntos fuertes.
  • En cualquier caso resulta fundamental explorar nuestras capacidades y formarnos para dotarnos de los recursos que son necesarios para actuar en el nuevo entorno de trabajo.
  • Como mandos nos corresponde incentivar en el colaborador el deseo de aprender por sí mismo y crear las condiciones para que el aprendizaje sea efectivo y viable.

Segunda dimensión
Vamos a la segunda dimensión, el mando o, como yo lo denomino, "ÉL / ELLA"

No me parecería lícito olvidarme de ti, de la persona que gestiona el equipo puesto que, con tu capacidad de influencia, puedes incrementar o reducir la motivación de tu colaborador/a. Eras consciente de eso, ¿verdad?. Vamos a ver cómo incides en ellos mendiante tu estilo de acompañamiento.

AM: acompañamiento del mando

  • Llamo "acompañamiento" al conjunto de acciones que el mando realiza más allá de dirigir, establecer y verificar objetivos, y que tiene como finalidad desarrollar habilidades en el colaborador para alcanzar los retos que se le plantean. Para hacer un buen acompañamiento considero que hay 3 palancas relevantes:
  • el reto: propuesta que se hace al colaborador más allá de su zona de confort
  • el apoyo: relación personal entre mando y colaborador que proporciona la sensación de seguridad/conexión necesaria para superar los retos
  • el coaching: enfoque de dirección que parte de la idea que el colaborador es capaz de aprender por si mismo mediante el uso de preguntas y la reflexión activa
  • Saber formular retos en lugar de dar órdenes, saber dar apoyo en lugar de hacer falsas delegaciones, y adoptar un enfoque de coaching en lugar de controlar resultados son 3 áreas de mejora en algunos mandos que inciden directamente en su rendimiento y los resultados que obtienen a través de sus colaboradores.

Tercera dimensión
Y vamos a la última dimensión, la Organización o, como yo la denomino, el "NOSOTROS".

Cada persona trabaja y vive en un entorno concreto y éste determina en gran medida su forma de actuar, pensar y sentir. 

Si la Organización quiere que el colaborador haga algo diferente ella -la Organización- probablemente también debería hacer algo diferente.... creo que esto tiene sentido.

Lo que quiero decir es que a menudo las Empresas pretenden que el personal cambie sin que los procesos, las métricas, las responsabilidades o los objetivos cambien lo cual, sea dicho de paso, es una de las causas de mayor frustración en las Organizaciones. 

Si se quiere desarrollar mayor orientación al cliente, pues habrá que crearse procesos que coloquen al cliente en el centro; si la intención es apostar por la productividad, pues deberá invertirse en infrastructuras que ayuden a ello; si lo que queremos es colaboradores con mayor autonomía, pues a lo mejor habrá que dejarles que tengan más papel en las decisiones que se toman... ya me entendéis...

Si las condiciones organizativas van a ser las que teníamos antes de implantar el cambio lo más probable es que las personas no quieran cambiar.

COP: condiciones organizativas posibilitadoras
La lista de estas condiciones a las que deberíamos prestar atención sería demasiado larga para este post pero, si me lo permites, destacaré las más relevantes y que, a mi parecer, son:
  • la forma en qué se toman decisiones 
  • las prácticas de reconocimiento 
  • el tratamiento del feedback para el rendimiento
  • la política de retribución 
  • los procesos de organización del trabajo.

La fórmula en la práctica
Si quieres poner en práctica mi fórmula para implantar un cambio a través de las personas te propongo que establezcas un Plan de Acción. Para ello pongo a tu disposición algunas preguntas que creo que pueden serte de utilidad:

1. Sobre el colaborador (Dimensión YO)
  • ¿Cuál es mi "para qué" en el trabajo?
  • ¿Qué pasará si sigo haciendo/pensando/sintiendo como lo hacía antes?
  • ¿Qué pasará si empiezo a hacer/pensar/sentir de otras maneras?
  • ¿Qué sé, qué se hacer, qué recursos personales tengo, qué experiencias pasadas me sustentan, etc., para poner en práctica este cambio?
  • ¿Qué y cómo debo aprender? ¿Dónde aprendo? ¿Qué puedo usar para ello?
  • ¿Quién puede ayudarme?
2. Sobre tu función como mando (Dimensión ÉL/ELLA)
  • ¿Cómo y cuándo reto a mis colaboradores? ¿Desde qué emoción les reto?
  • ¿Cómo y cuándo apoyo a mis colaboradores? ¿Desde qué emoción les apoyo?
  • ¿Aplico técnicas de coaching en mi relación con el colaborador? 
  • ¿Soy suficientemente flexible en esas situaciones? 
  • ¿Qué creencias limitantes tengo cuando hago coaching con mi colaborador?
3. Sobre tu Organización (Dimensión NOSOTROS)
  • ¿Realmente la Organización está apostando por acompañar el cambio personal con acciones de cambio organizativo?
  • ¿Qué está cambiando en la Organización que pueda reforzar el proceso de cambio de mi colaborador?
  • ¿Qué no estás cambiando en la Organización que vaya a frenar el proceso de cambio de mi colaborador?

Me encantaría saber tu opinión sobre este post. Seguimos aprendiendo juntos!

martes, 3 de noviembre de 2015

Gestionar equipos de proyecto con el “Tuckman Style”




Cuando Noé le dijo a sus 3 hijos que debían construir una arca  de 150 metros de largo, 25 metros de ancho y 15 metros de alto, probablemente le miraron con sorpresa y pensaron “pobre hombre, ha perdido la razón”.

Esto es lo que muy a menudo piensan los miembros de los equipos cuando les presentamos nuestra visión de un nuevo proyecto y les pedimos que participen en él; en el mejor de los casos la mayor parte de ellos se mantendrá indiferente y, en el peor, generaremos estados de ánimo que oscilarán entre la rabia y la oposición manifiesta hasta el desconcierto y la apatía dirigir un equipo es como lanzar bolas de malabares ardiendo… si no haces lo adecuado te quemarás las manos.

En este post me gustaría dar algunas pistas a los gestores de proyecto que deban asumir el apasionante encargo de convertir una idea en una realidad mediante la colaboración de equipos de personas. Para ello me apoyaré en aquellas 4 fases de la evolución de los equipos que Bruce Tuckman definió en 1965.

Equipos a lo "Tuckman style"

Según Tuckman, en la primera fase de un equipo, llamada FORMING, los individuos se encuentran por primera vez, descubren qué se espera que consigan, conocen a los que les rodean, y generan una primera impresión al grupo; en la segunda, STORMING, surge el conflicto porque los miembros del grupo intentan establecer su propio lugar en el grupo y influir en él de acuerdo a sus propios objetivos. En la tercera fase, NORMING, se crean métodos de trabajo, se asignan roles y se definen estándares de calidad para generar un sentido de identidad como equipo; en la cuarta fase, PERFORMING, los miembros del equipo se centran en la tarea que deben realizar una vez resueltas las tensiones internas.


 
 Si quieres conocer más sobre el modelo de Tuckman haz click aquí


¿Qué hacer como gestor de proyectos en cada fase y por qué?

 Fase 1. FORMING

Como gestor de un equipo de nueva creación, te corresponde:
  • transmitir claramente la visión del proyecto para dar un POR QUÉ a los miembros
  • aclarar cuál es el campo de actuación en el que vamos a operar para establecer QUÉ esperamos lograr
  • definir QUIÉNES van a intervenir en el proyecto
  • transmitir CÓMO vamos a actuar, al menos en lo básico

Para ello te conviene haber elaborado un documento que defina el ALCANCE del proyecto y que de respuestas a esas preguntas en la reunión  de Kick Off.

La reunión del Kick off del proyecto debería ayudar al grupo a visualizar el futuro al que se espera llegar y generar el compromiso necesario para crear sinergias entre las aportaciones individuales comprender que no todo el mundo trabaja como yo trabajo y que no toma decisiones por los mismos motivos que yo resulta un punto clave para gestionar la tensión.

Como gestor de un equipo debes recordar también que un exceso de información sobre normas, responsabilidades, métodos, y otros aspectos hard puede colapsar la iniciativa de los líderes positivos; si, en cambio, somos superficiales en esta fase, cada miembro llenará los vacíos de información con sus propias interpretaciones y, generalmente, lo harán a su favor.

Así, te recomiendo que convoques tu Kick off sólo si eres capaz de:
  • explicar el contexto que justifica el proyecto
  • informar al grupo sobre cuáles son los outputs del proyecto
  • comunicar quienes son las personas implicadas
  • explicar cuáles serán las metodologías y procesos básicos que se utilizarán
  • aclarar los hitos del proyecto
  • comunicar de forma clara hacia dónde queremos avanzar
  • definir el enfoque del proyecto
  • comunicar los roles
  • ejercer un liderazgo emocional

Fase 2. STORMING

En esta fase te corresponde atender a la diversidad del grupo y a los procesos de pensamiento que se producen en los grupos; para ello te conviene
  • reforzar la comunicación iniciada en el Kick off con mensajes que informen de 4 aspectos dónde estamos, dónde queremos llegar, por qué es importante llegar hasta ese punto, qué esperamos de las personas del equipo
  • gestionar las tensiones entre individuos
  • generar percepciones positivas intragrupo
  • mantener un discurso positivo que genere una autoimagen, una autoestima y un nivel de autoeficacia equilibrados
  • identificar los intereses y motivaciones individuales
   
 Si quieres conocer más sobre qué motiva a las personas
(según David McLelland) haz click aquí


El seguimiento cercano de la evolución del grupo te permitirá identificar si existen tensiones entre los miembros y actuar antes que éstas se conviertan en hostilidad; para ello, debes lanzar una y otra vez los mensajes clave del proyecto (por qué lo realizamos y qué esperamos alcanzar) y mantener contactos  con los diferentes individuos y con el equipo entero para garantizar que mantienen el enfoque adecuado.

Fase 3. NORMING

En esta fase te corresponde centrar la atención del equipo para recordarles quiénes son las partes implicadas y cómo deben desarrollarse las tareas.

Para aclarar QUIENES van a intervenir y CÓMO deben actuar, te conviene:
  • recordar los  roles comunicados en el kick off
  • liderar emocionalmente a cada individuo y al equipo entero
  • fomentar el reconocimiento mútuo de los esfuerzos que se realizan
  • liderar técnicamente a cada individuo y al equipo entero
  • dar feedback y promover el feedback entre miembros del equipo
  • recordar el enfoque del proyecto
  • recordar los procesos establecidos o redefinirlos si es necesario
  • gestionar las tareas asignadas
  • evaluar el cumplimiento
  • acordar comportamientos inaceptables, aceptables y preferibles
Esta fase requiere un trabajo previo de planificación y estudio que te haya permitido:
  • identificar las tareas clave y el camino crítico del proyecto 
  • estimar tiempos y costes
  • asignar tareas a personas en función de sus competencias, cargas de trabajo actuales y motivación para asumir las nuevas obligaciones
  • proponer métodos de trabajo que puedan ser objeto de seguimiento


Fase 4. PERFORMING

Cuando el equipo llega a esta fase, te corresponde dar un paso atrás y dejarle alcanzar los resultados por los que trabaja; no siempre es fácil alcanzar este nivel y, a menudo, el equipo retrocede en su proceso de evolución debido a presiones del entorno, la presión de algunos de sus miembros o simplemente porque la composición y la estructura actual del equipo no permite alcanzar los resultados.

Si los resultados son mediocres o implican mucho desgaste, da un paso atrás y revisa las acciones de la fase anterior; si, en cambio, el equipo avanza adecuadamente será imprescindible que hayas contestado ciertas preguntas antes de empezar a delegar. Estas son las 4 preguntas clave:
  • qué puedes delegar
  • qué no debes delegar
  • en qué miembros puedes delegar
  • a qué miembros debes dar aún apoyo en la faceta emocional y en la faceta técnica
En esta fase te conviene:
  • delegar aquello que se puede delegar en aquellos miembros que estén preparados psicológicamente y técnicamente
  • liderar emocionalmente y técnicamente a cada individuo y al equipo entero
  • celebrar los éxitos del equipo
  • evaluar el cumplimiento
  • preparar el cierre del proyecto

Notas

Para saber más sobre el modelo de Tuckman te recomiendo Using the Stages of Team Development  
Para aprender cómo hacer un "kick off" te recomiendo Kick off meeting, el pilar de la comunicación en tu proyecto
Para saber más sobre el "camino crítico" te recomiendo este video

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Salvavidas para líderes en mares agitados (primera parte)




me ahogo
 
"Tengo un nuevo  equipo y no sé cómo tratarles: tienen poca experiencia, perfiles muy diferentes y no entienden lo que les pido", así me contaba un manager cómo era su vivencia con su equipo.

Y continuaba… "no les interesa nada, no se involucran en nada, he probado todo lo que ha funcionado con otros equipos pero nada parece surtir efecto… me siento como un náufrago ahogándome en un mar agitado".

Si alguna ves te sentiste igual, te ofrezco un salvavidas que, a lo largo de este post y el siguiente, te proporcionará 4 consejos para gestionar tu equipo y una guía práctica para comunicar mejor con tu equipo.
4consejosyguia

domingo, 4 de mayo de 2014

Soy mi marca o no soy nada

Este es el impactante y retador título del libro publicado por Soymimarca a finales de 2013 y que acabo de descubrir.

Presentado públicamente como "un regalo de Navidad", recoge varios artículos de Jordi Collell, Guillem Recolons, Aléxia Herms (por citar sólo algunos nombres) y se abre con el prólogo de Andrés Pérez Ortega, el introductor del Personal Branding en España.

Organizado en 4 apartados, el libro repasa los 3 pilares clásicos de la creación de una marca personal (autoconocimiento, estrategia y visibilidad) y propone una serie de reflexiones sobre el branding personal en la empresa con enunciados tan interesantes como:
  •  "Cómo transformar empleados en trabajadores de marca", sobre el fenómeno Mercadona
  • "Visión de empresa, visión de persona", sobre la importancia de definir adecuadamente la visión empresarial para generar impacto en los empleados
  •  "Las empresas son personas", sobre la valentía de Zurich al hacer público qué personas hacen grande la Compañía
Una lectura muy recomendable para los creemos que, además de procesos y servicios, las empresas también somos personas.

Podéis descargar el libro gratuitamente aquí.

Más información en www.soymimarca.com/ y